Famosas sin maquillaje: un cuento para vender revistas

Famosas sin maquillaje: un cuento para vender revistas

Vuelvo a hablar de Vogue, sí, pero esta vez para recordar a sus responsables que no somos tontas, aunque nos tomen por tal. La edición española de esta revista lleva semanas anunciando que Kim Kardashian se ha atrevido a posar para ellos “sin maquillar”. Toda una “revolución”, dicen, para la que quizás “el mundo no está preparado”. Lo que hay que leer. “Sin maquillaje, sin complejos, sin censura” Justo eso es lo que se lee en el desplegable de la portada. “No, no está maquillada”, han insistido durante días en las redes sociales para publicitar las 17 fotos que Theo Wenner le ha hecho a la diva de Instagram en pijama y vaqueros. Cegada por la curiosidad y dando por hecho que lo que iba a encontrarme daría como mínimo para un post (no es la primera revista que usa este anzuelo), compro un ejemplar en la estación del AVE. Para qué. Dos horas y media de trayecto indignada, como mujer y como periodista. ¿Dónde han quedado la honradez y la ética? Sé que muchos me dirán que las mentiras –o las medias verdades– son el pan de cada día de nuestra profesión, o que para qué compro este tipo de publicaciones si ya sé la imagen de la mujer que dan, o qué puedo esperar de un personaje como el que se ha creado esta mujer. Vale, acepto barco, ¿pero quizás eso me impide denunciar esta burda manipulación? Ahora resulta que ver a Kim Kardashian “como nunca antes”, o sea, supuestamente sin rastro de su famoso truco del contouring, se consigue con un maquillador profesional y con base...
Exposición ‘Vogue: like a painting’. 11 razones para verla

Exposición ‘Vogue: like a painting’. 11 razones para verla

Ya he escrito en este blog que, para mí, la moda es creatividad, imaginación, arte. Por eso, cuando una tiene la oportunidad de ver una exposición como ‘Vogue: Like a painting’, es capaz de reconciliarse con ese mundo que, en la gran mayoría de ocasiones, sólo habla de trapos de quita y pon y consumo masivo. Quizás nunca has pensado que la portada de una revista puede ser como un cuadro. Pero sí. Mario Testino, Annie Leibovitz, Steven Meisel, David Sims y otros mucho son los artífices (incluso sin saberlo).   Aquí te dejo mis 11 razones para no perderte esta exposición que estará en el Museo Thyssen de Madrid hasta el 12 de octubre. Será de las pocas veces que la publicidad no podrá distraerte al contemplar una fotografía de moda. Descubrirás, a través de 67 fotografías, la inquietante relación que existe entre la teatralidad, los claroscuros y los esquemas compositivos de la pintura con los efectos digitales más modernos. Podrás ver a la (casi desaparecida) modelo Karmen Kass caracterizada como la Santa Isabel de Zurbarán. Además, recién termines de ver esta exposición sólo tienes que cambiar de sala para adentrarte en el universo de uno de los mejores pintores del Siglo de Oro español. Te quedarás un rato comparando la recreación que hace Erwin Blumefeld en 1945 de ‘La joven de la perla’ y la de Erwin Olaf de 2013 y, sin duda, apostarás por la versión hipster del gorro de lana. Puro magnetismo. Permanecerás un largo rato visualizando a la Claudia Shiffer de Camilla Akrans (‘Mujer sola’, 2010) y pensarás que no has visto nunca nada...
Cuanto más desnudas, más elegantes

Cuanto más desnudas, más elegantes

Al alcalde de Granada, José Torres Hurtado (PP), no le ha sentado bien la ola de calor. Está que arde. “Las mujeres, cuanto más desnudas, más elegantes, y los hombres, cuanto más vestidos, más elegantes”, dijo el otro día para referirse a la indumentaria con la que, en su opinión, debían de ir unos estudiantes a una cena oficial. Visto el consejo, no me lo quiero ni imaginar en la playa ante tanta elegancia femenina a plena luz del día. Sin ánimo de querer abrir otro nuevo debate sobre el machismo que aún pervive en nuestra sociedad (sí, he dicho machismo y esto lo es), el señor Hurtado ha hecho que lleve varios días pensando en qué es la elegancia. Coco Chanel pensaba que la clave estaba en la simplicidad: “viste vulgar y sólo verán el vestido, viste elegante y verán a la mujer”. Otros diseñadores, como Karl Lagerfeld, sitúan la elegancia en el terreno de lo innato, del ser y el estar: “si una mujer no la tiene desnuda, no la tendrá vestida”. Y yo, que soy de pueblo (y a mucha honra), sólo puedo acordarme ahora de célebres frases populares del tipo “si enseñas por arriba, tápate por abajo” o “es mejor insinuar que enseñar”. El caso es que, de un tiempo acá, es casi imposible ver una alfombra roja sin una celebrity semidesnuda. Acuérdense de Rihanna recogiendo el premio Icono de la Moda en 2014 o, más recientemente, de Beyoncé, Jennifer López y Kim Kardarshian en la gala benéfica del Museo Metropolitano de Nueva York (MET). Para Torres Hurtado no cabe ya la menor duda de que...
El machismo ‘fofisano’

El machismo ‘fofisano’

Creo que quien mejor lo ha analizado hasta el momento ha sido el profesor y forense Miguel Lorente en el Huffington Post. “La capacidad del machismo para hacer pasar una cosa por otra es ilimitada”, aseguró hace semanas para referirse a los mal llamados ‘fofisanos’ (del inglés Dad bod, o sea, “cuerpo de padre”, literalmente). Lorente llamaba la atención sobre cómo el sexo masculino, el que tiene el poder también para dictar qué es lo socialmente aceptable en cuanto a apariencia y vestimenta se refiere en esta nuestra sociedad, se las ha arreglado para poner de moda un estereotipo de hombre que, por supuesto, está a años luz del esfuerzo y el sacrificio que exigen tener una tableta de chocolate por abdomen. El cuarentón con flotador ahora es lo más in. Se han inventado pues, en los pocos meses previos al destape veraniego, el negocio del siglo. Ahora resulta que, mientras nosotras debemos seguir conservando a toda costa el culito y los pechos de cuando teníamos 15 años, ellos pueden ser sexys y adorables entraditos en carnes. Y así, seguimos perpetuando esta nueva forma de esclavitud para las mujeres del siglo XXI basada en el culto excesivo al cuerpo y a todo lo accesorio. Porque, por si no se había enterado, también hay que ser cool, trendy, fashionista y una celebrity aunque sea en el barrio. Ahí es nada. Lo que más me irrita del fenómeno ‘fofisano’ es, sin embargo, la condescendencia con la que se trata el asunto tanto a nivel público como privado. Múltiples galerías fotográficas de famosos con lorcitas han copado distintos medios de comunicación pasando desapercibido,...

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